::Ipodcalìpsis::

Mi padre muchas veces repetía un muy conocido refrán “Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde“, y corroboro por experiencia propia que es totalmente cierto, yo solía ser un chico normal que tenía en su poder un IPod Touch de 4ta generación con un almacenamiento de 8 gigabytes! De los cuales 7.99 estaban llenos de lo que considero una mezcla de buena música, todavía recuerdo como llego a mi poder, fue una mañana del mes de noviembre un domingo en el que mis hermanas llegaban juntas de una aventura que habían decidido tener en curazao por aquello de raspar los cupos de cadivi y traerse los dólares, al llegar mi hermana me dio la pequeña caja de plástico transparente con la manzanita blanca por fuera, diciendo “toma no te quejes“. Y de ipsofacto corrí a la computadora a. Incluir todo mi repertorio musical (era tonto preguntar que era) que en ese tiempo no era tan vasto como el de ahora, luego pase todo lo que restaba de domingo escuchando música gracias a aquel reproductor de musca de ultima generación que se convertiría en mi mejor amigo a medida que transcurrían los meses.

Utilizarlo era mi pan de cada día, desde que salía muy temprano de casa al trabajo, cuando estaba trabajando, y al retornar a casa, el ipod se había apoderado de mi y sinceramente a mi no me molestaba en lo absoluto, por el contrario disfrutaba mucho de su compañía puesto que me aislaba del crudo ruido del mundo exterior sumergiéndome en una Soundtrack Personal Diario, que iba de acuerdo a mi estado de ánimo, por ejemplo los días que estaba muy feliz podrían escuchar en el Now Playing “ahora suena” temas como “Little Less Conversation” de Elvis ó “Sorry for Party Rocking” de LMFAO, cuando presentaba un estado de ánimo estable (ni feliz- ni triste) sonaba como. “Hoy estoy peor que ayer” de La mosca tse-tse o incluso “Mentiras” de los amigos invisibles, cuando estaba más triste que kalimero se dejaba colar algo similar a “Sparks ” de Coldplay (no sé porque pero esta canción de por sí ya es triste) o también ” You are Beautifull” de James Blunt, esto solo es una pequeña muestra de mi basto universo de 1956 canciones almacenadas en el, lo cierto es que me calmaba, cantaba para mí al dormir,caminar,comer, y todo lo demás, hasta que un día, lo perdí.

Al Perderlo me sentí realmente como un minero de chile, cuando apenas salió a la superficie, escuche un sin fin de conversaciones y ruidos extraños para los cuales no estaba preparado, en el metro volví a escuchar la voz de un operador cosa que no hacía desde hace un buen tiempo, también conversaciones obscenas entre colegialas pubertas que solo sueñan porque su novio ” el tuki de turno” les haga el amor de manera salvaje, me sumergía en el día a día caraqueño donde reclamos, insultos y conductas agresivas son el pan de cada día, conversaciones de personas mayores que desean a diario que cambie la situación del país me atrapaban y solo me quedaba como un niño que escuchaba la historia de sus abuelos al calor de una fogata, lo cierto fue que gracias a aquella fatídica noche de cine, me reencontré con una sociedad llena de problemas como cualquier otra con ganas de escapar.

Todos se preguntaran como lo perdí, pues una fatídica noche, fui al cine con una amiga muy genial, aunque llegamos con el tiempo contado al cine, luego de comprar las respectivas provisiones entramos a la sala a ver una película que con tan solo escuchar el nombre ya me sentía tan gay como justin bieber, “Votos de amor” al entrar en la sala mi sorpresa es que todos absolutamente todos los asientos estaban llenos… Si, habían sobrevendido la función cosa que para un venezolano es común, y más si vas a Cinex el peor cine de todos, claro acá en Venezuela solo existen dos, pero uno es muy bueno “Cines Unidos” y valga la publicidad, y Cinex una total porquería, decidimos entrar a otra sala, solo para comer, ya que la película estaba casi por terminar, fue allí en ese preciso instante que sentí dentro de mi bolsillo por última vez mis preciado repertorio musical. Unas horas más tarde al despedirme de la muchacha, saco mis audífonos nuevos por cierto que quería estrenar con aquel hermoso engendro de la tecnología moderna, y cuál es mi sorpresa no estaba en mi bolsillo, tenía un jean y solo tenía cuatro bolsillos, los revise durante 30 minutos solo para asegurarme que no lo tenía en mi poder, luego de esa incesante búsqueda y con todos los bolsillos al revés me di cuenta, que estaba solo en la travesía de vuelta a casa, que ya no podía tener un soundtrack para devolverme y que empezaría a escuchar como ecos lejanos a una sociedad que me rodea.

Sinceramente lo extraño, y espero realmente con ansiedad que llegue su sucesor pues, ya estoy cansado de escuchar los problemas de los demás, ya con los míos pienso que es suficiente!

PD: Prometo cuidar y dar mucha mas atención al sucesor de Jhon. (así se llamaba mi Ipod)

By Humber.

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Un pensamiento en “::Ipodcalìpsis::

  1. rhomina dice:

    Creo que fue mi culpa!!! Ups… jajajajjaa.. Esta muy muy bueno…

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